Satán en chándal

•Mayo 1, 2006 • Dejar un comentario

Angelitos y aguaplast

fantasmagorías diversas

Editorial

Es la misma gente todo el tiempo la que nos tiene retenidos. Me he fijado. Hay uno que cojea un poco y otro que habla demasiado alto y tiene un deje con la r. Me fijo mucho y trato de ponerles apodo a todos para ayudar a la memoria. Hasta ahora no tenía a nadie para hablar y lógicamente no tenía oportunidad de compartir estos nombres. Pronto serás tú el que no tenga nadie para hablar y el que inventará nuevos nombres para nuestros carceleros. Será necesario que así lo hagas porque yo no voy a tener tiempo de enseñarte todo lo que me he inventado, y está bien que así sea. No quiero que empieces basandote en la locura de un hombre encerrado. Si tienes la suerte de salir antes, si tienes la suerte de salir pareciendote en algo a lo que eras cuando entraste en este lugar, entonces sería mejor que fuera como si nunca me hubieras conocido, sería mejor que si escoges una locura sea la propia locura la que te dibuje a ti y no yo a ella contigo.

Algo que rompa la recursión

Los pasillos se conectan entre sí a muchos más niveles de los que sería económico mencionar. La verdadera racionalización de este lugar tendría que ser otra cosa distinta de un mapa. Quizás un algoritmo fuera la solución. Quizás la idea correcta sería algo así como doblar a la izquierda o a la derecha según la paridad de las sucesivas letras del lugar a donde nos dirijamos. O quizás la idea fuera doblar a la izquierda o a la derecha y escoger puerta y ascensor en función de la cifra secreta mostrada en una tabla escogida por convenio pero deducible estudiando las propiedades del edificio durante el tiempo suficiente. Ni que decir tiene que soy dolorosamente consciente de que un algoritmo es también deudor de la idea de mapa. Como aquello de que si sólo tienes un martillo todo te parecen clavos. Si estás desorientado, todas las salvaciones se nos antojan como alguna clase de mapa.

Quizás la misma idea de algoritmo sea en sí misma ingenua y obsoleta, y tan inadecuada como la idea de mapa. Quizás lo que convenga sean nuevos métodos geodésicos y adivinatorios. Estar atento a alteraciones imperceptibles de la rugosidad de las paredes, o a la acumulación de electricidad estática en la moqueta. Instrumentos nuevos, tales como la balanza de torsión y el gravitómetro deben ser transportados con delicadeza en nuestro periplo, porque ahora se trata más de una proeza perceptiva que de una del razonamiento.

When they say repent

Por culpa de las mismas dicotomías nos pasamos la vida partiendo las cosas en dos, en cuatro, en ocho, tanto que hasta creemos que es lógico y natural andar por ahí cortando las cosas y no nos preguntamos por la oportunidad o no del corte, sino por su limpieza, por su trazo oblicuo o recto, por sus mil formas de odio que se concretan en flanco espalda lomo y paletilla. Pero nunca habrá un corte que nos deje ver la vaca entera. Siempre es el filo el que marca el camino cuando el daño ya está hecho. Y entonces decimos ingenuamente: Ves? no es una vaca, se trata de dos mitades de vaca que estaban pegadas de forma antinatural. Yo sólo he venido a restablecer el orden de las cosas. Tengo derecho.

El sentimiento religioso es una suerte de razonamiento atrofiado

Me siento bastante sólo y tengo frío en el hangar. No he venido con suficiente ropa de abrigo y no contaba con esta espera. Mientras ponen a punto la avioneta, para entrar en calor, me he puesto a jugar a frontón con uno de los mecánicos de por aquí. No nos entendemos, ni siquiera por signos, pero por lo visto sabe lo que es el frontón o él piensa que está jugando a algún otro juego que se le parece. A veces el juego se detiene y nos miramos. Seguramente, si compartieramos alguna clase de código, podríamos averiguar cuál es nuestra discrepancia,cuáles son las reglas, y entonces discutiríamos de forma interminable. Como ese no es el caso, simplemente volvemos a darle a la pelota. Usamos de pared el portón de atrás, una hoja de acero llena de remaches grandes como puños que hacen rebotes extraños.

Mi colección de melocotones

Estuve conversando el otro día con el perro de Pavlov. Se puso muy pesado y no paraba de insistirme al respecto de que yo era un tipo raro porque no notaba nada cuando sonaba la campanilla. Me argumentaba que era como un sentimiento. Que era prácticamente oir esa campanilla y sentir el hambre, que el que oyese esa campanilla y no le viniese inmediatamente a la memoria un buen plato de alubias con arroz es que no tenía corazón ni lo había tenido. Que era un amargado que no sabía disfrutar de la vida, y que estaba cuadriculado y soportaba ideas dogmáticas que no me dejaban fluir libremente surfeando la cresta de los impulsos naturales. Eso decía el perro.

Hikmetekin

A los que han chungao las cañerías.

Por qué habeis jodido las cañerías?

Tirasteis por el desagüe líquidos demasiado calientes o demasiado fríos, o demasiado ácidos, a sabiendas de lo que sufrían las juntas.

Por qué habeis jodido las cañerías?

En invierno, durante las heladas, no os preocupasteis de dejar corriendo un hilillo de agua, ni mucho menos bajasteis al patio con un secador de pelo para aplicar calor. Al parecer no era asunto vuestro, no os iba nada en el destino de las cañerías. Esperabais, quizás, que reventaran con el hielo.

Por qué habeis jodido las cañerías?

No habeis tenido ninguna clase de respeto y habeis embozado repetidamente las cañerías con compresas y bolsas de papel y alambres y hasta en una ocasión una percha y dos botas de agua. Qué os habeis creido?

Por qué habeis jodido las cañerías?

Con descaro tupís los desagües pero no siempre pasará lo mismo. Esta situación no es sostenible, muy a las claras se puede ver eso.

Llegará el día en que quizá las cosas cambien y no seais vosotros los que os deshaceis de las cosas y usais de forma desordenada los sistemas de abastecimiento y desagüe.

Quizás os deis cuenta de que ese día ha llegado porque os miraremos con calma y os cogeremos por la pechera y muy despacio os alzaremos del suelo repitiendo: por qué habeis jodido las cañerías?

Colección de belenes bizarros

San José devorando al niño Jesús, que llevaba pasamontañas. La virgen en proceso de dejar de serlo. Gracias a la mula, que resultó mulo. Los pastorcillos participan en una orgía caníbal. La castañera es coprófaga y la lavandera soldada. Y uno de los patos que nada en el estanque de papel de plata: es gay.

Horizonte de sucesos

Una vez llegados a este punto, en mitad del mar, el resto de cosas es relativo. Suceden cosas justo en el borde, o quizás mucho más allá del borde. Seguramente ascienden imperios y caen otros iguales. O son descubiertas nuevas maneras de angustiarse o de estar profundamente equivocado. A bordo del Nuestra Señora de Getxu se está a la misma distancia de todas las partes que en algún momento tuvieron alguna clase de importancia.

Equidistantes de cualquier lugar, convertidas por igual todas las opciones en inaccesibles, es difícil resistirse a la poderosa idea de que estamos en el centro del universo, cuando en realidad todo apunta a que hemos sido arrojados de él.

Breatharians

No somos tan libres ni de pensar lo que queramos. Si alguien dice blanco pensamos casi inmediatamente negro. Si alguien dice marco pensamos incomparable. Y así durante todo el día estamos a merced de lo que puedan decir otros idiotas distintos de nosotros mismos, respondiendo con holofrases no pensadas, que dispararán a su vez ingeniosas réplicas automáticas que dispararán procesos mentales que en sí mismos nada tienen que pueda escapar de la circularidad de ensaimada que todo lo abarca.

A medida que pasa el tiempo la cosa es peor. Si tienes la suerte o la desgracia de vivir veinte años más descubrirás hasta qué punto este reflejo condicionado es esclavizante. Poco tiempo de las horas del día quedará sin taponar por esta masa ingente de pensamientos automáticos, de ruido de fondo que impide, que paraliza, que detiene toda acción fuera de lo que sea corretear en la ruedita hamsteril.

Me matastes varco

•Marzo 21, 2006 • 11 comentarios

Me matastes varco

standing wave

Editorial

Una de mis mayores preocupaciones es el lenguaje de gestos empleado por los buzos de profundidad. Las señales del lenguaje internacional de buzos de alta responsabilidad son capaces de decir:

* OK, todo va bien
* ascender
* descender
* me falta el aire
* no puedo abrir la reserva
* algo va mal
* emergencia en superficie
* he abierto mi reserva

Esto es, a todas luces, insuficiente. Ni una palabra acerca del amor. Nada acerca de la balanza de pagos ni del euríbor. Cómo avisar, por ejemplo, al buceador que nos acompaña en la reparación de un magnífico oleoducto transpireatlántico de que sus acciones de Berjusa están a punto de descender plúmbeas porque ya no se llevan las muñecas triponudas? Cómo ser advertidos, a su tiempo, de que el bañador nos hace culo o no y de que el fotógrafo de National Netherlanden está a punto de retratarnos muy mal al lado de una picuda?

Debería pues proponerse un sistema de mínimos. Un nuevo y ampliado código que incluyera al menos dos de estas seis frases:

* Me excitan las mujeres con piernas ortopédicas.
* Sin ofender, pero este neopreno te hace culo.
* Dejame un poco de intimidad, que me hago pis.
* Tienes cambio de veinte?
* Si calientas el agua en el microondas, el Niño Jesús se pone triste.
* Cuidado, tras de tuya se acerca un pez polla.

De esta forma podría pasar igual que en el lenguaje digamos de superfície o superficial. Las frases pasarían a ser utílisimas, por lo tanto serían frases marginalmente útiles, con ese poder concentrado que sólo se puede alcanzar refiriendose a una sola cosa y no a una generalidad dellas, o bien con el uso de algunos detergentes o bien dando varias pasadas de la misma frase con la misma persona por las dos caras de la persona.

Con esto se evitarían muchas muertes, en caso de que lo nuestro sea eso de ponerse a evitar muertes los fines de semana, que también hay quien está a favor y no en contra de la muerte, y también es perfectamente respetable. Son dos bandos, nadie ha determinado con exactitud cuál de los dos es mejor, o más amarillo, o con más gusto a pera. Todo son categorías. Nada es definitivo, todo es un poco lo mismo.

Y con esto ya tendríamos listo nuestro propio curare listo para usar

Los dejavus nos han pasado otras veces. No nos engañemos, fuera caretas. La vida no es tan variada como quisieramos, y hemos pasado seguramente más de una vez por el mismo sitio con la misma ropa y los mismos problemas. Seguramente es normal entonces que nos encontremos con el mismo rinoceronte deshuesado que nos alecciona sobre la manera de rebozar un calamar de forma que la cubierta antinuclear quede crujiente mas ¡nunca! grasienta. Seguramente será normal entonces volver a doblar la misma esquina y hallar las mismas motocicletas propulsadas, hallar las mismas alternativas lógicas de escape entorpecido por ramas y espinos en los que interminablemente se enganchan la ropa y los padrastros. Seguramente no será extraño pensar que en mitad del dejavú nos demos cuenta de que ya hemos pasado antes por aquello de estar disparando y matando y tener un dejavú de otro dejavú de aún otro dejavú más y otro.

Pero eso no se lo van a tragar en el juicio. Ni lo de que las flechas temporales sólo son discernibles mediante la entropía, que es el caos, señor de las tinieblas, a quien adeudo toda mi sangre etc. A los jueces no les gusta esa clase de lenguaje enfático y atemporal. Los jueces tienen un punto de vista bastante newtoniano al respecto y no son imparciales respecto de las flechas que indican la dirección del tiempo. Esos trozos mejor te los callas. Como todo lo que te susurren al oido los dioses egipcios muertos. Nadie va a creerse ya nada que haya dicho un dios egipcio muerto, sobre todo si anuncias a gritos que hablan por la tuya boca y que humilladas sean las causas humanas ante la voz del ancestro miserable. Y sobre todo nadie va a creerte si descuidas de una forma tan miserable la gramática. La gramática está ahí por algo.

Yo, hija mía, te recomiendo entonces recato y jerseys de cuello alto, que tiempo habrá de prodigarse en holguras y desacatos cuando el tiempo sea llegado, que me lo acaba de decir Anubis. Por cierto que a los chacales el aliento les huele todavía peor que a los perros. Los ingenieros de producto deberían hacer algo con el Brekkis Excel para que no huela a luciérnagas muertas.

La nausea permanente

Me vomito y me despierto, y al apagar el despertador vuelvo a vomitar impetuosamente, y vomito en el coche, aburrido, por la ventanilla, y después en el trabajo, atareado, en la papelera, y durante los cinco minutos reglamentarios del café me preguntan cualquier cosa y ahí ya es que no puedo hacer nada para evitar volver otra vez a vomitar, y después de eso ya paso toda la tarde vomitando hasta justo antes de coger la puerta para irme a casa a vomitar a gusto.

Pero no es tan a gusto porque en el telediario salen unas determinadas personas que de siempre me han provocado el vómito. Y después la emoción mixta de contemplar con el ojo de la imaginación lo que vendría a ser, por ejemplo, una alondra, me embarga tanto, pero tanto, que el vómito sale casi solo. Nada es, todo fluye.

En el varco para tirame

Hay un sueño periódico que me visita de tanto en vez. Consiste en que por fin divisamos otro barco. Pero el tal barco resulta ser un barco de piratas o algo así, que abordan el Nuestra Señora de Getxu y dominan con facilidad a su famélica tripulación de náufragos sin alma.

En el sueño todo es sangre y sufrimiento pero con un disonante tono de alegría que no suelen tenee los sufrimientos y penares de nuestra vigilia. Quizás porque cada noche sé que al final del sueño me harán caminar la plancha y podré por fin, de algún modo, tener una excusa realmente buena para abandonar el barco.

Se ha perdido pepito

•Marzo 18, 2006 • 3 comentarios

la revolución no será televisada

Editorial

Todo parece más grande en el vídeo que graba 40 canales a la vez durante un mes. Una vez terminado el mes, puede uno escarchofarse en el sofá y quejarse durante todo julio de lo mala que era la programación de junio, mientras se hace zapping de forma cada vez más rápida.

Kinder kirche küche

Otra de las cosas es que cada vez que el ojo cambia de posición durante la observación de, por ejemplo, un glúteo, el cerebro anula la imagen borrosa que se percibiría durante el movimiento. Eso viene a sumar más de una hora al día. Una hora de glúteos borrosos que nuestro propio cerebro nos escamotea creando una falsa sensación de continuidad.

Eso es una tragedia porque, aparte de glúteos borrosos se pierden oportunidades de negocio. Sincronizadas con las sacadas de ojos se podría implantar la percepción de espacios delimitados de publicidad, mikimauses anunciando wotijos, zarandajas a mil por hora, decenas de kilowatios de compresas y detergentes y miniprecios que podrían estar entrando por la retina del observador.

Pues yo con el agua de fregar me sale un caldo riquisimo

Inventaron una máquina que hacía lo mismo pero de forma más eficiente:

Cambiaba cada vez más rápido los canales de la tele. Uno podía sentarse provisto de cortezas de cerdo para todo el mes y dejar que el televisor hiciera todo el pesado trabajo de cambiar. Conseguir la utopía de estar perfectamente inmovil y pasivo, con el culo mental abierto al universo audiovisual televisivo.

Al final los canales cambian tan deprisa que todo es incomprensible y la pantalla no es más que un rectángulo de blanco centelleante que parece que quiera decirnos algo. Y lo que parece que quiera decirnos se parece de momento a ese rugir de diez mil gargantas sin control cerebral que se puede escuchar sobre todo en campos de fútbol y en otros experimentos sociales con seres humanos reales y vivos como los de verdad.

Quedando entonces perfectamente gratinado

Otra de las cosas que había pensado es que habría que ver la tele al revés. En vez de pensar en lo que saquen por la tele, pensar *detenidamente* antes de encenderla en qué es lo que queremos ver y hacer como si la tele sacase las cosas en las que pensamos.

Un poné. Si estamos pensando en Batman, pues si en ese momento sale un albanyil, que sea el malo de Bámban, míster ládrilling, una especie de dino-gorila pasmoso que ataca a la humanidad construyendo toda clase de promocionej in-nobiliarias y de constructos coralíneos de autoformaciones habitacionales urbanizadiles que a nadie favorecen.

Que lo que ves en la tele es un partido de fúmbo? Pues entonse es Bámban el que mira el partido y el que vibra síncrono con nuestra cromaticidad futbolera. O piensas en los posibles garabatos futboleros que podría hacer Batman gracias a su cinturón de herramientas.

Bámban, por ser héroe y por ello aún más desconocido que secreto, debajo de su máscara nos oculta también su filia por un equipo u otro. Pretensión imbécil de neutralidad. O bien el tema de que al sufrir en el partido lo que pasaba es que el mundo entero se había incendiado con llamas invisibles y él buscaba muy atento a ver si había atentados malos o a ver si se centraba un poco.

O como si la perenne capacidad para el enmasque de nuestro heroino le proporcionase péñora para el sarpullido repentino en derredor del mal. Con qué arbitrariedad y desparpajo parece forzarnos a aceptar ese biombo imaginario que separa al mal del bien. Una síntesis de asociaciones y simplificaciones en torno a lo social, un deseo sexual sublimado y ya tenemos a nuestro héroe

O bien si pensar en Tyson todo ser Tyson. Cereales Tyson, aspiradores Tyson. Todos los flipantes objetos de consumo que el libre mercado nos brinda. Todo Tyson. Y todas las traiciones Tyson, las esperanzas Tyson, los desengaños Tyson, los odios, las fuerzas, los arañazos. Tyson, Tyson. Tyson. Todo Tyson.

Sangre por todas partes

El Nuestra Señora de Getxu avanza renqueante por lo que parece ser una interminable extensión de monotonía. Con aire de dipsómano recorro las cubiertas comprobando las diferentes variedades de la desesperación.

Cuando no hay otra referencia temporal se recurre a las cicatrices. Un arañazo mediano tarda dos semanas en curar. Uno profundo puede tardar un mes y medio. Es una manera de hacer propias las fechas, de marcar los nudos de la cuerda invisible que a todos nos ahorca.

Nuevo orden mundial

Torturar a personas obligandolas a mantener posturas incómodas hasta ver deformados sus tendones, transformandoles en seres grotescos que caminan con dificultad vomitando sonidos ininteligibles. Nosotros seremos esos seres algún día y con algo de suerte no recordaremos absolutamente nada.

Deformar a nuestros hijos obligandoles a llevar corsé y a dormir en jaulas, a llevar escayolados brazos y piernas durante años hasta convertirse en improbables insectos translúcidos, ávidos de luz y de vitamina D, obligándonos a verlos crecer calibrando el alcande de las increibles malformaciones que afectan a sus extremidades.

Asistir al circo, al cine y al teatro y dejar pasar toda la representación con los ojos cerrados y arrasados en lágrimas porque sólo nosotros conocemos el verdadero alcance de lo que allí se representa. Debemos asistir para hacer de espejo, para contener el horror, hacer de primer rompeolas, impedir que lo representado inunde lo real. Si la primera oleada de fantasía creada por la película de Bambi consiguiera llegar hasta la churrería de la esquina, entonces estaría todo perdido.

Mosh en el congreso

•Marzo 12, 2006 • 1 comentario

karaoke eterno

Editorial

A la hora de los prolets lo único que dan por la tele son anuncios de créditos instantáneos y de la Cuenta Naranja. Unos me ofrecen dinero prometiendo que nunca más se van a acordar de mí y otros me piden dinero para meter en su Cuenta Naranja, aunque sea un céntimo, que ya veré como no pasa nada, que no duele.

Me resulta confuso ver estos anuncios en rápida sucesión. Es como cuando en la puerta del lavabo de un bar de la nacional 2 se lee el siguiente anuncio:

“Camionero activo con gran polla busca camionero pasivo con buen culo”

Y al lado, el teléfono.

Y más abajo, y con otra letra:

“Camionero pasivo con buen culo busca camionero activo con gran polla”

Y, al lado, otro teléfono.

Seguramente las pintadas no pudieron ser simultáneas sino secuenciales.

Y mi duda es doble y simétrica:

* Si el camionero de la gran polla fue el primero, cómo es que el camionero del buen culo no le llamó si es precisamente lo que andaba buscando?

* Y si el primero fue el del buen culo, por qué el de la gran polla no le llamó y tuvo que hacer, él también, una pintada en la puerta?

En otras palabras:

No deberían los de Cofidis meter su dinero en la Cuenta Naranja y dejarme tranquilo?

O es que hay algo que se me escapa?

El mundo no necesitaba otro gaitero

Consiste en esto:

Hay que hablar de:

* Con quién quedaste

* Y lo que tardó cada cual en aparecer, y las posibles preocupaciones derivadas de ello.

* Y de dónde venía el último o la última, y por qué se había retrasado.

* Y si ello constituye una característica intrínseca, como un defecto incurable o una mancha en la piel.

* O si por el contrario las circunstancias que envolvieron al retraso son el resultado fortuito de mil sucesos encadenados de forma más fortuita aún, y somos quizás los últimos sobre la tierra que podrán ser testigos de semejante casualidad.

* Y a dónde fuisteis y dónde no pudisteis o no supisteis entrar, y dónde no os dejaron, y dónde os fuisteis sin pagar y dónde os echaron o amenazaron con hacerlo.

* Y lo que bebisteis, lo mucho que llegasteis a beber y la motivación lógica que arrastraba hacia la bebida, o la falta de motivación, que arrastraba con una fuerza aún mayor por efecto de la fuerza aspiradora del vacío.

* Y las consecuencias que este exceso tuvo para una o más personas del grupo, y otros efectos secundarios por la toma de una u otra droga o una combinación de varias.

* Y si hubo prendas de ropa o puertas de coche manchadas de vómito o de cualquier otra secreción o residuo corporal.

* Y si hubo desconocidos que se indignaron o escandalizaron o bien colaboraron en aliviar los síntomas, y ahora son como hermanos o bien al contrario, que tuvieron que ser ahuyentados mediante amenazas poco claras pero insistentes.

* Si alguien creyó de verdad que estaba a punto de morir y por qué. Y cuales eran sus pensamientos íntimos al respecto, y contrastados con cuáles fueron sus palabras cuando, en medio de todo, te inclinaste para acercar tu oreja derecha a sus labios.

* Si alguien hizo el amor de forma más o menos consensuada con otro alguien o con varios alguienes, y si ello venía sucediendo en tal vez un lavabo o tal vez la puerta de atrás de un coche en marcha, o en algún sitio verdaderamente imposible como una lavandería o como la sala de espera de las urgencias de un hospital o como esn su defecto el parque o la acera cacosa.

* Si hubo pérdida o intercambio de prendas de ropa, y si alguna de ellas presentaba manchas de vómito o de cualquier otra secreción o residuo corporal o bien agujeros realizados con un cigarrillo de forma accidental o quizás no tanto.

* Si hubo pérdida de conocimiento, si hubo pérdida de conciencia, si hubo pérdida de memoria o de la razón, si se perdió alguna o varias potencias del alma y fue imposible recuperarlas o crear un sustituto a partir del entorno y teniendo en cuenta las circunstancias.

* Si lo que hubo fue en realidad más parecido a una pérdida completa del propio ser, una bancarrota de la personalidad durante la cual hubo gritos pero nadie se dio por aludido.

* Si el despertar fue lento y tardío, si fue en territorio enemigo, si fue en mitad de la suciedad ajena de una casa extraña, con otro olor corporal y varios problemas de diverso tipo, el menor de los cuales acabó siendo la suciedad, la lejanía, el reloj, lo extraño.

* Si permanece la dificultad acerca de la confrontación de los hechos de cara a una posible estructuración narrativa de cara a una posible fijación en la memoria de cara a una posible reducción de los daños y de cara a una justificación eterna de sí mismo y de los actos a los que nos obliga el mantenimiento de la autoimagen y de una llamada cohesión.

* Si podemos asignar parte o todo el comportamiento a un yo no cohesivo y disociado de nosotros mismos al que llamaremos Héctor Fuentes, y con el que nos comunicaremos mediante mensajes de móvil a un móvil separado que guardaremos en la mesilla de noche y que activaremos sólo cuando queramos involucionarnos en esa dirección, decir lo hizo Héctor, yo no quiero saber nada.

La famosa crema facial de los marineros noruegos

La ventaja de dormir en el castillo de popa es que se duerme por encima del nivel del agua. La marinería del Nuestra Señora de Getxu duerme en las cubiertas inferiores, y en ellas es normal oir ruidos extrañas del otro lado del casco. Bloques de hielo que arañan toda la longitud del flanco, crujir de maderas hinchadas de agua. Y lo que es peor: extraños animales. Hay seres que se alimentan de los moluscos que llevamos pegados a la panza como si fueramos una gran ballena vieja y solitaria. Hay otros seres que se comen a esos seres, y aún otros que se comen a todos los demás y otros que esperan los restos del festín. Sin ser muy conscientes de ello, la mayoría de nosotros está durmiendo con la cbeza a pocos centímetros de un repugnante proceso digestivo del cual pronto formaremos parte.

No deje solo al niño

•Enero 20, 2006 • 2 comentarios

luciérnaga ciega

Editorial

La ciencia de hacer relojes de sol personalizados consiste en siluetearse la sombra con tiza y a continuación irse a por un mandao. Una vez hecho el mandao, se vuelve al mismo sitio y se vuelve a siluetear la sombra. Se pueden poner posturas distintas, levantando un pie, saludando, y así varias posturas.

Trauerarbeit

Antes de que nos demos cuenta habrán vuelto con sus pequeñas excusas y sus grandes planes. Una pequeña excusa muy frecuente es eso de que es mejor para ti. Fuerte tontería. Todo el mundo puede darse cuenta de que eso no es verdad porque nada es mejor para nadie nunca. Y lo de los planes es que ya es de risa. Como si las cosas que pasan pudieran ordenarse en el tiempo.

No creo que se arreglaran mucho las cosas si las excusas fueran más grandes y mejores, o si los planes fueran más humildes y terrenos. Pero sería un principio.

Demostratio ex motu

Pasa cierto tiempo entre avistamientos pero qué delicia cuando los vemos. Circulan con sus camiones enjaezados y en ellos pone invariablemente Veiculo longo en la parte de atrás. Tienen varias filas de luces cortas, algunas de color verde, y letreros luminosos donde se puede leer el nombre del conductor o el de sus hijas.

Los camioneros cowboys duermen en sus camiones formando círculos con ellos como los de los carromatos del oeste. Esto se ve en unas explanadas que conocen sólo ellos. En canteras abandonadas, y en basureros o polígonos industriales venidos a menos. Los camiones con luces de Navidad todo el año. Azules, verdes y rojas. Algunas de estas personas no duerme jamás en otro sitio que no sea la caja de un camión. Incluso las putas se las suben al camión cuando paran en los clubes de carretera. Así no me acostumbro a lo bueno, dicen.

Esto podría suceder en casi cualquier parte. Podría pasar en un almacén en Texas o en Granollers. Allí son las grandes estepas de cemento y los concesionarios de coches de marcas raras. Muchas marcas dicen ser coreanas pero no es verdad.

Allá viven extraños carroceros que obtienen su sustento de adaptar el chasis de viejas tractoras a las nuevas dimensiones de container europeo. Son el equivalente de los sabios o de los santos, y también los que viven subcontratados por los propios camioneros y no hablan ningún idioma europeo, o, para ser exactos, hablan idiomas que se hablan exactamente en el corazón de europa pero que son lo menos europeo que hay. Europa tiene en el corazón exactamente lo contrario de lo que pretende ser.

Eso es lo que hay, principalmente, aunque también hay más cosas, que tampoco quiero yo engañar a nadie.

Muchísimos penachos grises y hierba azul infantil, pueblo pastoso encostrao en ladera pastel, patria dulce de hombres y cerdos que unidos estamos en la obra del jamón.

La pesadilla que se muerde la cola

Los cerdos no son personas. Al abrir un cerdo no hayamos corazón alguno, sede de los sentimientos, ni cerebro, generador de los humores, ni rastro de hígado, que es donde los humores se aniquilan y se da lugar a la emoción y al pensamiento que domeñan a la sentimentalidad del corazón con mano de fieltro pero con riendas de duro mazapán.

Al abrir un cerdo no hayamos órganos como los nuestros, hayamos vianda. Hayamos chorizo, que es un órgano del cerdo, y chorizo de freir, que es un órgano del cerdo (como el melocotón lo es de su almíbar simbionte), y otro órgano más especializado es el chorizo de salamanca, y el submódulo del sistema morcíllico y para-morcíllico, con sus morcillas con o sin arroz, y salada y dulce, y hasta varios tipos de mortadela y hasta de jamón, que es, pese a la creencia popular lo peor del cerdo, y que puede ser de york o de bellota, como las personas pueden ser rurales o de ciudad. Una persona de ciudad no entiende qué cosa sea una bellota.

En cambio, morros y oreja y ese constructo que es cara de cerdo mordiendo blandamente una manzana en una campaña a favor de la fruta. Todas esas partes sólo son órganos en apariencia, y sólo forman parte de forma multivariada de otros sistemas, sin gozar nunca de cláusula de exclusividad, de lo que llamamos “tema propio”. Es decir, estar dotado de algún teorema en un libro, o de ejemplo en una encicopleida moral, o dictamen propio en las cortes. O capítulo especial en las categorías de alzados.

Los módulos son a su vez sistemas de varios órganos. Como por ejemplo el módulo de los brazos. Es este un módulo compuesto de dos brazos. El brazo izquierdo y el brazo derecho. Estos brazos se balancean a la distancia del ancho de una persona sin brazos. La dicha persona existe de facto a modo de solidificación corpórea de una evitabilidad de conflicto: de hallarse, los dos brazos se pellejarían hasta el final, como hacen otras tantas cosas que no son brazos.

O el módulo de comer macarrones, conocido, o el del dinamismo, digo yo que obvio, o el de la rabia corpórea y teguminosa. El asco de sudor viscoso que moja la espalda al pensar en la persona odiada. Todo esto son órganos y como tales entran para examen.

Juba y la academia de las américas

El bar en el que sólo sirven Disaronno es tope de raro. Me hace preguntarme qué es lo que hay ahí fuera, si será todo cierto y lo que pasa es que me equivoco de bares. En el bar en el que sólo sirven Disaronno la conversación es siempre equívoca y versa sobre equívocos. Al contrario de lo que pasa en el mundo real, los equívocos no son permanentes ni irrevocable, o no lo son en el sentido habitual del término. Los conceptos flotan justo más allá de lo aprehensible. Se aceptan por igual verdades y mentiras, en un mullido colchón alógico y amoral. Algo pasa.

Existe siempre sólo un solícito camarero y sólo existe por vez una única tribu de clientes, siempre al borde de una separación o de un viaje, o de una primera comunión o un bautizo. El camarero ocupa su segundo plano con todo el empaque de un secundario de lujo. Es un Peter Lorre. Es Saïd Auita haciendo de liebre para los primeros 5000 metros.

Seguramente la calle donde está el bar donde sólo sirven Disaronno no la puede cruzar ni un pollo sin recibir un tiro, ese es el qué. De ahí que prolonguen interminablemente el momento de levantarse de la mesa, recoger los abrigos del guardarropa, despedirse en la puerta, irse cada uno por su lado a recibir una bala.

El poncho cripto-tropical domeñará a la chilaba.

Este fue el último bastión.

Aquí fue el último grito de occidente y, por su parte, de la democracia como esa forma de la convivencia que entendemos como el respeto a la convivencia en se y per se en el seno de la constitución que por nuestros propios torpes medios a nosotros mismos nos hemos dado.

Que al revés se lee:

Dado hemos nos mismos nosotros a medios torpes propios, nuestros porque constitución la A se per y se en conciencia en respeto el cómo entendemos qué convivencia la dé forma esa como democracia, la de parte sú, por y occidente de grito último. El fue aquí.

Estrambote con reflexión sobre la muerte, el mar y la desesperación, o bien: la entradilla constante acerca del Nuestra Señora de Getxu, o bien: cómo rehogué en cebolla y me comí mi propia pierna.

Los conceptos leidos al revés se caen del significado y los podemos ver, sueltos, conservando el sentido por un instante, como la luz postmortem de una luciérnaga, del mismo modo que conservan los peces al mar en su interior todavía por unos instantes mientras brillan juntos al sol en la cubierta, un segundo antes de morir.

Agitándose por llevar el mar dentro.

Aspìreme cuando me siente dèbil

•Mayo 22, 2005 • 3 comentarios

Editorial
Y luego está lo del titiritero. Lo del cansancio, que es como querer cortar los hilos del puppet master, o puppeteer o como se diga en castellano. Cortar los hilos que nos unen las piernas con los nervios, y los nervios con las tiranteces y los tengoqués y las prisas, y a los correspondientes brazos o maneras de la prisa con otras más cosas que estan pendientes de hacer, cosas necesarias, pero también cosas útiles y agradables, cosas que se han de hacer tarde o temprano, y los ojos con que escuchar mira esto fíjate vigila no vaya a ser y tonterías por el estilo.

Pues bien: Cuando no tenemos nada que hacer y ya lo hemos hecho todo pues notamos una sensación pesada que no es otra cosa que la libertad. La libertad consiste en liberarse del titiritero. Y lo que hacemos una vez liberados no es otra cosa que caer rendidos. Ese es nuestro increible acto soberano. El único momento en que nos consideramos libres de nuestra cárcel es aprovechado para ejercitar nuestro libre albedrío de machangos inanimados.

Furby izeneko taberna baten.

Es un poco a destiempo, pero La Caixa va a lanzar ahorita su campaña de Navidad. Para demostrar su generosidad y que para ellos no tiene ninguna importancia lanzan la campaña “compramos su mierda”.

* Un truño pequeñito 4000 euros.
* Un truño normal de adulto 6000 euros.
Por grupos se aplica una tasa de incentivo de 10% por década.

Siempre habrá quien pueda criticar este sistema, pero he calculado que una fiambrera con la mierda acumulada de una semana puede ponerse en unos 23000 euros, o en unos 12000, dependiendo de la mezcla. Si es mierda de ayer se paga en 30%, y si es fresca del día, lo que se llama en el argot bursátil “un auténtico truñaco humeante”, pues llega a cotizar en 70% en concepto de futuros y hasta más, dependiendo de los riesgos y de las oportunidades.

La mezcla 40 /60 es muy popular y la 50/50 es un clásico porque equilibra el esfuerzo inverionista sin renunciar a la rentabilidad.

Y esa viene a ser la campaña de Navidad de la Caixa.

Travesti destructor de la ley de dios

Cada día empezaba una página nueva y ponía querido diario. Ponía querido diario y la fecha y nada más. No ponía nada más. No sabía nada acerca de lo que había que hacer luego. Pero lo había visto en muchas partes y creía que llevar un diario era sobre todo eso.

Pregnant skaters

“He intentado menstruar pero no puedo”, y entonces se reía y se escondía entre las sabanas que de repente eran blanquísimas.

Yo intentaba ofrecerle un conejito muy pequeño y blanco, pero él estaba enfadado y corría y no quería escucharme. El conejo era nuestro hijo.

Sólo habíamos follado una vez hace muchos años, y había sido follar por follar. No habíamos usado condón. Ahora recordaba el cuarto de la lavadora como lleno de luz. Habíamos tenido que hacerlo en el suelo. No nos volvimos a ver. Yo ya no vivo en Cádiz.

Me dijo que se lo diría por mí y eso me ponía contenta. Si no quiere que sea su hijo no será de nadie. Pensaba: “abortaré como se abortaba antes, me tiraré delante de un tren”.

Y yo que tenía mi vida hecha y casi no me acordaba ni de su nombre, no recordaba nada. Es el caso claro de amnesia otoñil. No tengo nada que ver con eso. no le deseaba esta putada a nadie.

El se enteraba por terceras personas y dejaba a su mujer y yo dejaba de ser la otra, ahora la otra sería ella y nos acompañaría como un fantasma por siempre jamás. Yo tendría que envejecer mirando con lupa la lista de llamadas de su móvil. Y yo no quería eso, quería decirlo yo y al mismo tiempo no decirlo para no dejar que él decidiera. Había querido tenerlo yo para destruirme pero ahora soy feliz. Sé que es de muy tonta pero soy feliz.

Witzelsucht

Hubo una época, que no eran los ochenta pero que podría haberlo sido, en que todo de golpe se hizo anatómico. De ese estrato arqueológico proceden las cholas con huecograbado del pie de chewacca, y casi todos los objetos con funcionalidad marginal y que consisten en un vaciado de alguna parte de un ser humano. Respaldos y pies de cinco dedos, almohadas cervicales y seguramente consoladores y toda clase de aparatos para castigar o domeñar la expresión expansiva del cuerpo. Son partes de un monstruo mayor que nos vigila. Un frankenkiyo hecho de carne de electrodoméstico.

Actos vicariantes

El marido, que llega a casa y pilla a su mujer dale que te pego practicando un alambicado coito con el butanero. Y entonces va la mujer y le dice cuando llueve se me llena la boca de agua. Entonces el butanero un poco por cortar el hielo añade pues yo cuando piso un charco.

dios mio soy arbitrario

El Nuestra Señora de Getxu se enreda en un hilo de niebla, perezoso, incierto. De su misma naturaleza no puede decirse nada que no pueda decirse de la propia niebla. Hasta tal punto llegan a confundirse los jirones de la niebla y los de nuestras propias velas. Como la niebla, llegará un día en el que los rayos del sol nos disuelvan y sea ya sólo sobre el oceano el cielo en su viejo matrimonio hueco, ya sin este andamio de sufrimientos que pueda niega el paisaje.

haiku de esos

La tita Victoria dice aydiosmío
Cuando se despierta asustada
Por su propio ronquío

por fin a salvo!

•Febrero 10, 2005 • 3 comentarios

correspondencia biyectiva

EDITORIAL

El demonio no se parece a una cabra. Se parece a un jabalí grande como un oso. Y no se llama Luzbel, que se trata de un ángel preciosista y ciego y que se llama Eskorzo o Ascorpo y que puede ir bajo tierra como un topo y seguir tu tristeza por calles lluviosas.

ES QUE LOS LOCOS FUMAMOS MUCHISIMO

A las once nos dan fuego por última vez y ya no nos vuelven a dar hasta las siete. Algunos tomamos leche o un yogur porque nos dan la cena a las ocho y son muchas horas hasta el desayuno. Y también para aguantar mejor las pastillas en el estómago, aunque hay quien se pasa el día vomitando. Yo no me meto con lo que le guste hacer a nadie. Pero yo creo que entonces da lo mismo lo que tomen.

Ahí sí que se pasa mal porque aunque me dan el transilium de cincuenta muchas veces no puedo dormir y no me dejan fumar porque no nos dejan tener mechero porque tienen miedo de que lo queramos quemar todo y hasta las siete no nos vuelven a dar fuego otra vez. Las rondas son cada hora pero hasta las seis que no me vuelven a dar fuego y eso porque me pongo muy pesado y les digo que me voy a quitar la vida. Yo se lo digo para que me den fuego porque es la manera de que te hagan caso aunque no hay que decirlo mucho porque entonces te pueden pasar de agudos a larga estancia y eso está en málaga. Aunque a veces sí que lo pienso lo de quitarme la vida pero entonces es cuando no lo digo.

Las otras comidas estan bien pero el desayuno es una mierda y además es un mal momento porque nos cierran las habitaciones y no podemos volver a entrar, y sobre todo los llamados depresivos porque ellos siempre tienen sueño a mí me da mucha pena por ellos porque les hacen estar con nosotros y a veces se asustan y yo creo que eso no está bien, que no ayuda. Eso para mí es un mal momento que pasamos. A mí me da mucha pena verlos que se sientan en la silla y ya no se levantan ni quieren hacer psicomotricidad ni camisetas ni trabajo con papel con nosotros. Los dejan tranquilos en su silla pero igualmente no los dejan volver a la habitación porque no hay bastante personal para vigilarnos a todos que no nos quitemos la vida.

Hay por ejemplo una señora que tiene la fantasía permanente de que es la reina Sofía de España, y dice que todas somos sus hijas. Te dice por ejemplo: “ven aquí que te arregle el pelo”. O también, cuando mira las revistas del corazón, “todos estos vestidos los tengo yo”. De vez en cuando, tiene un arranque raro y saluda en plan fascista, desfilando, y dice “Juan Carlos, dónde está mi marido Juan Carlos”. Y añade: “es que mi marido era muy del Caudillo”. Y entonces agarra y se levanta el camisón y nos enseña las bragas.

HAIKU

Los gatos hacen con el rabo

señas antirreglamentarias

jugando al mus

COSMOLINGUISTICA

Ben endins, no ben a dins.

Ben a dins implica movimiento, y no es el caso.

TEATRILLO GONZO

-Con estas gafas le saco reflejos púrpuras al gato.

-Pues es negro.

-Sí, es por las gafas. Son gafas de ver feliz.

-De las que anuncian por la tele?

-Sí.

-Jo, qué zorra eres. Yo quería unas.

Y curarse del todo? sería bueno?

Despertar fresco y lozano pero tener que fingir sueño, anquilosamiento, torpor y padecimiento.

Esperar en la cola de la ayuda humanitaria y tener que alzar, aún con desapego, las palmas de las manos, no sea que nos riña el fotógrafo de USA Today.

O disfrutar como un enano en las conferencias, hallando mil matices en cada tesis, diez mil ángulos birrefringentes en cada afirmación, degustando con fruición culpable las aburridas pedanterías etimológicas mientras, al mismo tiempo, hay que obligarse a adoptar una apariencia de turbio sopor intelectual. O de inseguro desacuerdo, o de, directamente, patológica carencia de asimilación.

Lo he intentado por todos los medios, no sólo con personas, también con todos los electrodomésticos. Pero es inútil: La nevera con su blancura, con su lusesita, me complace con una suerte de tibia alegría, cual si fuera el monolito de 2001 odisea en el espacio y yo fuera un jimenez losantos cualesquiera.

Aún más: El ruido del aspirador me es grato y me transporta en un arrullo hacia un ensueño lúcido en el que nada puede dañarme.
Mucho hago por disimular esta ataxia, esta ausencia anestesiada de padecimiento.

Pero incluso el temor a ser descubierto y despedazado a bocaos por la ralea de los infelices aporta un acento de aventura a mi existencia, haciendo que me sienta más vivo y afortunado, y riete tú de la multiorgasmia sin manos de Santa Teresa de Jesús.

MUY EN PLAN WINFIRSU

Me explicaré mejor, aunque soy consciente de que las explicaciones son un mero ejercicio retórico dadas las circunstancias. Hagámoslo por el placer de describir el propio sufrimiento, el último que quizás conservo.

El Nuestra Señora de Getxu es el lema único y la única aplicación de una particular geometría subnormal. Por la noche mido cuidadosamente el mapa, y trazo sobre él líneas de hipotéticos rumbos, camino con el compás como si pudiera caminar con unas piernas gigantescas sobre el océano. Sé que no es así. Después del éxtasis geométrico, sea cual sea la conclusión esperanzadora a la la desnudez del horizonte me revela a la mañana siguiente las mismas verdades, por el mismo orden: soy imbécil, somos imbéciles, todo esto es imbécil.

EDUCACION RELIGIOSA

*”No boy or girl must leave school without having a clear insight into the meaning of racial purity and the importance of maintaining the racial blood unadulterated”*

HOROSCOPO 2005

-Tomás estás ebrio

-Pues me voy a ir a plantar castañas

-Ya que vas a plantar castañas a ver si de paso plantas la que llevas.

Nueva narrativa española

•Enero 3, 2005 • 3 comentarios

daddy would you like some sausage

EDITORIAL

En un encefalograma hay típicamente creo recordar ondas alfa y beta, y las theta sólo aparecen en los niños de corta edad o bien en los adultos sometidos a un intenso estado de frustración. En la época en que me hicieron memorizar exactamente eso de ‘intenso estado de frustración’ no tenía una idea clara de lo que podía ser la frustración. No tenía ni idea de lo fácil que sería acordarme tan a menudo de las ondas theta.

MANUAL DE ESTILO

Le digo al remero de la izquierda con miedo a ser descubierto: “vaya faldita gasta el centurión”. Pero se lo digo en clave. En clave, la frase queda “guirlache de aúpa con pelambu”. Me gusta mucho más esta segunda frase. Casi es una pena que no se entienda porque se trate de una clave que me acabo de inventar. Sé que no se entiende porque mi compañerito de remo dice “disculpa: qué mierda dices”. No me arredro porque ya tengo preparada otra clave. Aplicando esta clave nueva la frase queda “Aarón botellu cutis valencianista”. Es por desgracia cierto que esta segunda clave sólo tiene de bueno la novedad, y se entiende lo mismo, es decir nada. A lo mejor es precisamente por eso por lo que es una clave tan buena. Trato de comentarle todo esto a mi compañerito. Por supuesto, en clave. Le digo “siracusa prosopera mixto pene en rodajas requeté garufa y flauto”. Ahora además ni siquiera sé en qué clave lo he dicho y el mensaje resulta virtualmente inviolable. Mi denuedo comunicador surte efecto, sin embargo, en mi compañerito. Así lo entiendo porque promete romperme las costillas y no sé qué más. Ya me lo ha dicho otras veces. Gracias a que estan las cadenas. Así vamos pasando el rato.

INCREIBLE GOLEADA CONTRA MALTA

España nunca ha ganado a la larga contra un país que conozca la pólvora. Es duro pero es así. España es ese niño gordo y un poco tonto que conseguía grandes triunfos contra niños enclenques. Les pegaba y les robaba el bocadillo. Ahora ya no. El niño ha crecido y trabaja en un Macdonal. Se encarga de freir las papas y no comprende qué ha podido ocurrir.

BAUTIZAR UN CHINITO

Los chinos sí que eran felices antes. Me refiero antes de antes de antes. Pero vino uno muy cuco y se dejó crecer las uñas de una mano y había que hacerselo todo porque si no se disgustaba.

DIA MUNDIAL DEL PISTACHO

Incrédulo observo más que escucho al churrero que me habla, que me da diversas claves. Que me informa de un número muy importante al que una vez en Hamburgo debo llamar. Yo no he venido al puesto de churros para hablar, y de golpe me da miedo lo descubierto de mi posición. Cualquiera podría embestirme con una bichicleta o con un coche de niño chico. Le digo que se dé prisa pero bajito porque la señora de al lado seguro que es experta en lucha cuerpo a cuerpo y además lleva un puma desecado en el bolso. He de impedir como prioridad uno que pida una botella de agua sea esta fresca o del tiempo. Cómo es que venden el agua fresca y el agua no en la misma botella? Que yo sepa, la temperatura es algo super intimissimi de las moléculas y no debe ser lo mismo cascarse un agua a diez o a quince grados. Para convencerse de esto basta observar un par de horas los números “10″ y “15″.

Hasta aquí era la primera prioridad. Como segunda prioridad está el asegurarme de que los churros lleven azúcar. No me acuerdo de churros ni de lo que es “lleven”. Tengo este problema con las palabras. Todas me hacen gracia. Pero sé que la respuesta a la hipotética pregunta “lleven?” es “de que sí”.

Como tercera prioridad había pensado proponerme a mí mismo como posible reencarnación de Vespasiano y llevar al desastre a los belgas. Esto es porque creo que en la vida pocas veces tenemos ocasión de dar curso a una tercera prioridad.

UN VIAJE EN BARCO Y OTRO EN AVION

Desde el aire y de noche los asentamientos humanos se parecen bastante a los cultivos de bacterias. Igual de lindos. Igual de provistos de inteligencia. Como escupitinas chiquititas, los pueblos exhiben al cielo su geometría oligofrénica. Se delimitan a sí mismos con el amarillo sodio del alumbrado público. Hay de vez en cuando una luz sola que pertenece a alguien dotado del acierto o la locura de rehuir a los otros. Es en vano. Entre pueblo y pueblo, todo es oscuridad. Nada brilla más fuerte en la noche que la luz imbécil que usamos para proclamarnos campeones de la nada.

No es sin embargo hasta perder altura y distinguir los anuncios los camiones los detalles que sentimos el verdadero vértigo.

LA SIRENITA EN EL DECATHLON

Miro el mar lechoso y escribo a diario mi triste cuaderno de bitácora. Ningún rumbo ni deriva dan color a las páginas. No hay progresos ni anotaciones de velocidad. Sólo hay temor y preocupación. Y sin embargo, levantando la vista y mirando por el ventanillo redondo del cuarto que me corresponde comprendo a veces que si nuestra preocupación es en vano entonces es ligera. Es cierto que el fin es terrible. Pero al no existir alternativa no puede serlo tanto.

Locos del yogur

•Diciembre 26, 2004 • 1 comentario

zuncho parietal

EDITORIAL

En las relaciones entre personas hay poca profilaxis, menos asepsia, decir las cosas aturde, callar confunde. Mentir introduce nueva información que complica aún más las cosas. Nada es sencillo. Todo se multiplica, se divide, se confunde, se empegostia y se curva sobre sí mismo como una ola crujiente que atención no amenaza: cumple.

MEDIO FOTOGRAMA

Imaginaba las zonas azules como otra cosa, más bien como un colapso hermosísimo del contínuo habilitado para el sentido. De que la belletsa aflora por constreñimiento también y forzosamente entre el hormigón la florita color malillo, que necesariamente entre piedro y piedro, des cailloux de color verde, que desde o entre el turbogris civilizado de golpe unas inmediatas burbujas de pureza azul que ni el viento las toque y que coagulan momentos de error poético de porteros automáticos, de caducifolios alcorcaos que se sueñan bosque, hasta de las explosiones en falso de las motorbikes, que se sueñan como no distinto, todo el mundo sueña, eso me han dicho.

ALIMENTACION FORZADA

Qué haces aquí? Le hago compañía al perro del escaparate Por qué? Los perros necesitan de alguien que les cuide sobre todo si son muy muy pequeños como es este. Seguramente los dueños de la tienda de animales lo han dejado aquí por error. Volverá el señor de la tienda temprano por la mañana, con el corazón en un puño y lo abrazará. Yo entonces podré marcharme tranquilo. Entretanto seguiré aquí toda la noche y le explicaré historias bonitas a través del vidrio. crees que puede oirte? y tanto! los perros tienen un oido finísimo. Dicen que es incluso mejor que el de los humanos.

EUROPE’S LIVING A PENETRATION

Si pegas las orejas al buzón más cercano se puede oir claramente ruido de gente andando y rodando muebles, y más adelante en la máquina del parquímetro se pueden leer fugazmente instrucciones obtusas, cosas como traeme el filtro o en una hora le das la vuelta, y en los condutos de las cañeriyas se pueden percibir a veces frases como no tenemos todo el día o quién tiene las huevas? o el botón azul, róscalo. Otros pueden dudar pero yo sé de veras que van a por nosotros.

N’A PAS BESOIN DES SAVANTS

Tenía un lagarto chino excelentísimo que sabía hablar un francés más que aceptable pero contrariamente a lo esperable no habría sabido decir ‘me pica un pie’ en mandarín ni para salvar su vida. Es con él con quien mantenía largas charlas en las que a menudo volaban objetos de peso mediano como reforzando los argumentos. Solía lanzarle yo el fregadero cuando discutíamos acerca de la política a seguir en las relaciones iglesia-estado, es decir, si han de tener relación, y el me solía perseguir con el pasapurés a cuento de casi todos los santones menores del universo filosófico francés, nunca Sartre ni gente conocida. Normalmente mucho Laruchefucol y mucho Lavuasier, estuvo inmenso en sus últimas palabras, hay gente que se encuentra con su lado retórico subiendo al patíbulo. El caso es que me freía con las cartas a Edna de Currobain y la primera parte del teatro de Podin, antes del exilio. Me gustaría por motivos sentimentales hablarles de una de estas obritas de Podin, ‘Les meredits troublants’.

EDIBLE HEARTS

Cosas de un solo uso. Las adoro. Lentillas, cigarrillos, bragas comestibles, petardos, todo lo que se consume y se destruye brillando o no con postrer ascua que se apaga como quien se olvida de a poquito. Cosas de un solo uso, porque mi mundo está compuesto de demasiadas cosas de segunda mano. Yo mismo me vi tiempo ha en una tienda y no me quise comprar y ya ves hoy. Al final ninguna elección es definitiva, da bastante igual. Nadie morimos nunca cuando toca, eso sólo pasa en el cine. Morimos los reales de formas arbitrarias y poco convincentes y dejando todo a medio hacer y todas las cuentas pendientes por saldar, sin acabar de poner las cosas claras con y de decir lo mucho que lu quieres a. Y entretanto seamos tal vez cáscaras vacías, manises soplados, sandías genéticamente alteradas para carecer de semilla, qué comodidad.

PERFUMADITA DE BREA

No sólo la victoria tiene alas. También las tiene el fracaso. No arde el infierno ni es dulce el amor más que la muerte. No es sabia la vejez y nunca fue inocente la niñez. No importa el honor, no escuchan nunca los dioses, a nada sirven los esfuerzos hermosos. No esperan las flores la llegada de la primavera dormidas al abrigo de esa tierra que hoy a mi imaginación se le antoja extraña. Pero sí que es profundo el mar, y tan frío y cavernoso. El Nuestra Señora de Getxu yace aquejado de vértigo y besando con su ajada panza la única certeza permanente del frío, del ciego movimiento eterno, de la muerte.

Bisturge

•Diciembre 22, 2004 • 4 comentarios

Bleturge es una bonita ciudad del litoral calpurnio, con vistas a las recónditas islas de Salamanca. Desde los leves altozanos podemos comprobar como el pajaro cho-hui asola el ganado y deja a las parturientas llorando de rodillas en el fango con aire general de honda preocupación. Se puede hacer una ruta/gimkama por el recinto amurallado cantando la tradicional canción ‘Demosle con una porra de goma tres gruesas de golpes en el parietal derecho al infante tercero de la infanta de aragón tenaz pertinaz perseguidora de nosotros los nobles ciudadanos de la autonoma ciudad a pilas de Besturge’ mientras se palmea rítmicamente la colleja del danzarín que nos precede y se acompasa con gran algarabía de zapatetas y regueldos con olor a chorizo. Al concluir, vomitar el desayuno en un insólito paraje circundado de álamos y sauces, observando como los cochecitos de niño discurren lánguidos por el río…