The art of standing still

EDITORIAL

Le pregunté que qué opinaba sobre sus semejantes, y me dijo que no tenía semejantes, que la gente es sólo carne. No dijo “flesh”. Dijo “meat”. Carne comestible, carne de animal.

PILLAR UN FOLLO

Yo no creo que mañana no me acuerde de esto, podría pasar, pero el tipo ese de la tele pretende que porque ayer tomó cuatro ginebras hoy puede decir que no se acuerda de nada y tan contentos.

No se puede ser así. Hay que ser super estrictos con las cantidades, sobre todo hablando de drogas.

NO VALEN CANYARDOS

Entro en el grow shop, y le digo:

-Quiero setas
-No hay
-Qué teneis

Entonces me mira raro y me dice:
-Cómo que qué teneis.

Y yo voy tan pasada que le digo:
-Quiero algo que _pegue_

Y él que se me pone a decir tranquila y a hablar de humidificadores y semillas y de que me tengo que esperar.

*THEN* THE WORLD WOULD BE SQUARE

Tengo un ciego. En él recuerdo un ciego en el que recuerdo otro ciego en el que recordaba un ciego en el que también recordé un ciego en el que me encenagaba. Puede que todas las cosas sean un poco así. La conciencia no existe sola, es solamente una especie de abrasión producida por la repetición permanente de todo.

Por ejemplo, casi siempre que voy en bici pienso en otras veces que he ido en bici, y casi siempre que como paella también pienso en otras paellas. O al picar en el metro, me pasa mucho al picar en el metro.

TUSA RIDERS

-Por favor en qué parada me tengo que bajar

-Usted se tiene que bajar en el final.

-Me habían dicho que era una antes.

-Calla calla calla. Usted se tiene que bajar en el final. Si se baja una antes va al tanatorio.

-Ah sí, bien, es que yo pensaba que iba a los inválidos.

-No, este no tuvo suerte.

COPROLITO

Días de fumar treinta porros o de beber doce cervezas cualquier tarde. Eso le ha pasado a mucha gente.

Algunas veces yo lo he hecho solo, lo de colocarme solo por los bares a ver qué pasa, y hacer lo que me pida el ciego. La gente que no lo ha hecho yo creo que es diferente, sería injusto que no lo fuera.

Es como aquel que ha estado igual que otro en la misma trinchera y luego se encuentran muchos años más tarde. No es que puedas tener mucho que decirte, pero es otra cosa.

EUSKAL FLY 98

En el cielo, todos somos legendarios directores de big bands cubanas, y nos codeamos y envidiamos como los formidables campeones del mambo que en realidad somos, a lo largo de extenuantes, apocalípticas “descargas”. Bombardeamos el murallón de lo real con la tormenta de nuestros ritmos. Abombamos por un instante lo que parecce ser la frágil cáscara de huevo de lo existente. Cómo podríamos estar siempre “bajo un cielo convexo” sin morir de asfixia de vez en cuando? las bajas entre nosotros son comprensibles, son muertes sepia, cosas de abuelas y cajas polvorientas atadas con cordeles. Lo real, lo cotidiano, está en otro lado, entre el fragor sudoroso de como parches de timbal, o como en esos momentos raro en los que se te podría haber parado el corazón y no te habrías dado ni cuenta.

ESCUPE AL ALCALDE

En la cuadrilla bebíamos mucho orujo, y en la botella de orujo había siempre monguis macerando. Esos monguis, a la larga, también nos los comíamos.

NONDIK NORA

Sólo se admite el alcance de su locura con acrósticos, con grafías intranscriptibles. Alfabetos parecidos al cirílico o que responden al capricho del significado que encarnan, un retorno al momento anterior a la escritura en el que los ideogramas no estaban tan lejos de la escritura fonética.

Nunca hay explicaciones directas. Se escapa el significado último, que nunca ha estado en lo que se dice sino en por qué se dice.

En ocasiones hay comentarios tangenciales, demasiado cortos o demasiado largos, que se pierden en detalles o que divagan sin rumbo pero que a pesar de todo parecen apuntar hacia un mismo punto, una kaaba hueca de significado, una especie de estrella tallada en carne, una cicatriz.

ETSI ALA EUTSI

A salvo de comentarios, vomito mis tristezas sobre el cuello de los colibrises que pueblan mi estómago. Colibrís salvíficos, colibrís estranguladores, parasitarios. Cualquiera que sea su clase, puede decirse que los colibrís no se eligen. Se tropiezan ellos contigo intencionadamente, unas veces simulando casualidad, otras descaradamente.

Anidan en el pecho durante unas horas minutos días, plantan su estandarte y hacen casas de distintos materiales. Exactamente como los tres cerditos pero sin hacerlas nunca de piedra ni de ladrillo. Hacen sus casas de plomo y de queso, de pelo y de sangre congelada.

Mi corazón es un colibrí que zumba despacio en su iglú de sangre congelada.

Igual que una luciérnaga, su culo vriya. Sus ojos son pequeños.

CINTAS GRABADAS DE LA RADIO

Era un país al revés. Las cosechas eran de liendres y el ganado eran cucarachas. El tomate era una mala hierba. Y el manzano. Se deseaban: ortigales y tosqueras.

Un día, en mitad de un monocultivo de mierda, nacía un hermoso peral. O un peral normal y corriente, da lo mismo.

Y todos salían de su error y se metían en el error del de al lado.

BIENVENIDOS A NORMALIA

La hoja técnica pone que soy el mejor, el chachis, y que esta vez tengo que hacerlo bien para poder casarme con la jefa del equipo de animadoras y para honrar la memoria de mi padre muerto que me estará viendo.

IPARORRATZ

Por qué será que todo esfuerzo por volver a puerto sólo se concreta en una nueva y más alambicada forma de extraviarnos en la profundidad del oceano? Parece que el Nuestra Señora de Getxu aproveche las horas de oscuridad y los días de tormenta para internarse quizás por una senda que sólo el barco y algún extraño demonio marino podrían conocer. Recuerdo que cuando zarpamos solíamos a veces comentar los nombres y el sentido de las constelaciones. De otras constelaciones. En nuestro desmedido orgullo de entonces pretendíamos que las cosas tenían sentido, destino, significado, y que fantásticamente reflejaban en el cielo nuestras evoluciones en la superfície. Era bonito. Un mar allá arriba en el que habría encendidas las linternas de otros tantos barcos. Pensar eso era bello. Atónitos contemplamos ahora otras constelaciones desconocidas e irreductibles a formas. Atónitos y en silencio. No sé, lógicamente, lo que quiere decir nuestro silencio de ahora. Es sólo estupor. Pero tampoco recuerdo qué queríamos decir entonces con tanta palabra.

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~ por purranki en diciembre 2, 2004.

4 comentarios to “The art of standing still”

  1. Y me quedo pensando que decir en un loop infinito.
    Se me ocurren, en el medio, dos cosas:
    Una cosa: culo mandril
    Otra cosa: el estupor es como la soya.






  2. Esto que has escrito me encanta, no sé por qué, sigo sin entender bien tu idioma, pero me gusta, mucho.
    Besos,
    saldama

  3. Esto que has escrito me encanta, no sé por qué, sigo sin entender bien tu idioma, pero me gusta, mucho.
    Besos,
    saldama

  4. elputeadero es guay

    (repetir)

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